viernes, 2 de octubre de 2015

Venden un menú del último almuerzo servido en el Titanic, pero sin Café


Se dio a conocer que un menú del último almuerzo servido a los pasajeros de primera clase a bordo del Titanic fue vendido en una subasta en línea por 88 mil dólares

De acuerdo con la casa de subastas Auctioneers Lion Heart Autographs el documento guardado por Abraham Lincoln Salomon, quien sobrevivió a la tragedia del naufragio, fue vendido a un coleccionista.  

El menú está fechado al 14 de abril de 1912 y tiene el logo de la empresa White Star Line, la comida que sirvieron ese día incluía ternera hervida, papas asadas, fritas y puré de papas, así como un bufé de pescado, jamón y carne de res, un pastel de manzana y merengue y una selección de ocho quesos. *

Salomon, escapó del llamado “bote del dinero” en el bote salvavidas número uno que estaba destinado especialmente para salvaguardar a pasajeros acaudalados.  

El menú, uno de los últimos cuatro que existen, fue comprado por un coleccionista no identificado que adquirió varios artículos del trasatlántico.  

El lujoso crucero se hundió en el océano Atlántico el 15 de abril 1912 después de chocar contra un iceberg durante su viaje inaugural desde Southampton, Inglaterra, a Nueva York. 

En el incidente mil 500 personas perdieron la vida. 

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* Bien extraño que en un menú servido en el Titanic no tenga presencia el café. 

Buscando un poco en Internet consigo Fronterad con el artículo: "Pero, ¿dónde está el ‘Titanic’?"  Y leo los siguientes detalles: 

... El café Parisien, frecuentado por los jóvenes de primera clase y que permanecía abierto hasta tarde, había cerrado sus puertas a las once y media. Las mujeres se habían retirado. Algunos jóvenes, que apuraban sus cigarros en la puerta del café, sintieron con claridad el crujido, aunque no les causó gran impresión Se asomaron a la cubierta y vieron cómo se alejaba la reluciente masa de hielo...

... Un día cualquiera para la clase más distinguida de pasajeros del Titanic comenzaba leyendo el periódico, que contenía las últimas noticias –recibidas por telégrafo– artículos y anuncios. En el desayuno, de 7 a 9, se podía elegir entre carne o pescado, o bien salchichas, jamón... Si hacía buen tiempo, lo mejor era practicar algún juego o hacer un poco de ejercicio en cubierta; si el clima no era favorable, era preferible recogerse en los salones donde se interpretaba el concierto matinal a cargo de la orquesta. A las 11, los camareros pasaban bandejas con tazas de consomé y galletas. De 11.30 a 12.30 estaban muy concurridos el gimnasio, la piscina y los baños turcos. A las 12.30, el almuerzo. El café se tomaba en uno de los cuatro salones destinados al efecto. A las 15, sesión de cinematógrafo, y a las cuatro, función de guiñol para los niños en el teatro del barco. A las cinco, por supuesto, el té, que se servía en las mesas o salones, a petición de los pasajeros. La cena, siempre de etiqueta, a las siete y media. Se podía elegir entre ocho platos diferentes de la carta, pues las cocinas estaban muy bien surtidas. Todos los días, a partir de las nueve de la noche, se organizaban reuniones, conciertos, espectáculos de varietés o fiestas de caridad.... 

Está claro que a bordo había café, quizá la subasta pudo subir su precio si en su menú incluía una buena taza de café! =)

2 comentarios:

  1. Qué buenos datos. Qué exquisitos menús y qué triste tragedia. Gracias por compartir

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    1. Gracias Yosmar! Inicie este blog, pero como vez, quedó como el Titanic =D

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